El Buen Opositor

Ser opositor no es ir en contra de toda iniciativa del gobierno cuyo partido fue electo. Tampoco es evitar que el gobierno logre cosas buenas y razonables. Entonces ¿Qué es un buen opositor y cuál es su papel?

La oposición política surge de un contexto concreto, es fruto de un proceso de socialización y tensión de lo cultural y político. En ésta se implica el orden democrático que reivindica el conflicto de la concentración del poder para asegurar la soberanía del Estado.

Los opositores pueden ser partidos políticos, organizaciones, asociaciones o movimientos que no pertenecen a la coalición de un gobierno (oficialismo) o al status quo, y que se mantienen en contra de él ejerciendo una vigilancia, control, o modos de resistencia o protesta contra alguna parte o la totalidad de sus orientaciones, directrices o actividades.

Un gobierno, junto a sus gobernados, no soporta la naturaleza de una polarización carente de racionalidad, por este motivo es importante que la oposición encuentre un punto dentro de la democracia que le permita tomar decisiones elocuentes y correctas. 

La oposición necesita hacerse oír para debatir, criticar, denunciar, investigar, guardar los límites de la legalidad, respetar y fortalecer el sistema político, ilustrar a la opinión pública aportando propuestas y alternativas y así ejercer su derecho a convertirse en mayoría.Un opositor debe plantear su propia agenda y llevar la política y la conversación a su cancha, de otra manera, la falta de una voz opositora contribuye a que el poder se concentre en una sola figura. 

Su Construcción

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Lo importante para la oposición es construir un personaje que confronte la mala gobernanza y lidere un proyecto político y social acorde a las necesidades de la sociedad. 

La teoría del triángulo dramático, acuñada por el psicólogo Stephen Karpman, propone tres estados del yo que ayudan a entender comportamientos y construir personajes a partir de las figuras: perseguidor, víctima y salvador.

Esta teoría señala que el ser humano adopta cualquiera de estos papeles en relación a la situación que vive. El papel del opositor político es construirse como la figura del salvador de una sociedad víctima a causa de un gobierno perseguidor. Apoyarse en esta teoría no sólo ayuda a que la oposición se muestre con una personalidad heroica para la sociedad, sino a construir un discurso que le permita permear en los miedos más profundos de una sociedad victimizada.

Hacer esto no es una tarea fácil, requiere de disciplina e investigación. Dejar de entrar en la agenda política de quien tiene el poder y así, construir un tablero a dónde atraer a su adversario a un campo más equilibrado. 

En resumen, una oposición sólida consolida su propia agenda; recordemos que el que nomina, domina. En este sentido, debe consolidar un rostro que figure como la salvación de una sociedad sometida. De igual manera es importante que se haga escuchar y haga guardar los términos de la legalidad. Y por último, convocar a la unión, en lugar de la polarización a través de propuestas y alternativas que suavicen el temor de una población con problemáticas básicas.

Comunicólogo, con 10 años de experiencia, especialista en Investigación, MKT Político y MKT Digital. Ha desarrollado estudios sociológicos y de mercado. Estratega de diversas campañas electorales y gubernamentales en Latinoamérica. Actualmente es asesor de diferentes actores políticos e instituciones del sector público, así como capacitador de personal y equipos de campaña.